El Museo

El Museo existe gracias a un hombre extraordinario, Frederick Stibbert (1838-1906), hijo de inglés e italiana, nacido en Florencia pero educado en Inglaterra.

Procedía de una familia de militares: el padre era coronel de las prestigiosas Coldstream Guards, el abuelo era gobernador de Bengala, en India, que fue donde la familia empezó a enriquecerse, una riqueza que el joven heredaría con apenas veinte años.

Pronto se dedicó a la colección para la que él mismo creo, en la colina de Montughi, un museo. "Mi museo", así lo llamó, "que me cuesta ingentes cantidades de dinero, muchos cuidados y fatigas”, añadió en su testamento. Al morir, dejó el museo a la ciudad de Florencia.

Actualmente el Museo está gestionado por una fundación instituida por voluntad testamentaria de Stibbert. En primera instancia dejó todo su patrimonio museístico a la nación británica. Y en caso de que esta renunciara dispuso que pasase a la ciudad de Florencia que fue la que, de hecho, se hizo cargo sustituyendo al primer legatario. Las obligaciones, cumplidas puntualmente, suponían mantener las colecciones en el lugar y ambiente en el que están ubicadas y abrir el Museo al público para que puedan acceder los estudiosos y sirva para educar a los jóvenes.