Frederick Stibbert

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La familia Stibbert, originaria de Norfolk, se trasladó a Italia con el padre de Frederick, Thomas Stibbert que, una vez llegado tras las campañas antinapoleónicas, decidió después establecerse primero en Roma y luego en Florencia, donde se casó con Giulia Cafaggi, una joven toscana.

El nacimiento de Frederick, en Florencia en 1838, supuso la unión de tres tradiciones familiares como eran la británica, la angloindia y la italiana, que influyeron en la formación de Stibbert y en sus gustos culturales.

Stibbert era un ciudadano inglés educado en Cambridge pero que no aguantaba bien la rigidez de los colleges por lo que estuvo siempre vinculado a su residencia florentina y a la casa de Montughi, adquirida por la madre y que era la sede de la familia.

Implicado en los acontecimientos italianos, se enroló en las tropas de Garibaldi para participar en la campaña del Trentino del 66, obteniendo una medalla de plata al valor. Esta fue su única contribución directa a la tradición militar de la familia.

Al alcanzar la mayoría de edad, en 1859, Frederick recibió un enorme patrimonio del que siguió ocupándose con mucho esfuerzo y una gran intuición, aumentándolo con hábiles operaciones financieras favorecidas por los acontecimientos históricos resultantes de la unificación italiana y los consiguientes nuevos movimientos económicos procedentes de la demanda de capitales con los que invertir en un país que se estaba formando.
Aprovechó su múltiple naturaleza de financiero internacional, viajero habitual y apasionado coleccionista para controlar las ofertas del mercado anticuario de toda Europa durante casi cincuenta años y, también, para realizar el gran proyecto de su vida: transformar la casa de Montughi en "su Museo". Para protegerlo decidió que, tras su muerte, el museo se convirtiera en un museo público del que se encargaría la ciudad de Florencia.